Llegamos un tanto tarde y nos dimos cuenta al llegar que el lugar donde teníamos que devolver el auto estaba bastante alejado del hostel que teníamos reservado. Fuimos al aeropuerto y ya noté cierto despelote en el tráfico. Un embotellamiento bastante grande en las cercanías con camiones y taxis que no respetaban demasiados los semáforos.
No sin tristeza, devolvimos los autos luego de encontrar dónde era en el gigantesco aeropuerto Tegel (todos los aeropuertos son enormes...) y preguntamos cómo ir hasta la zona del hostel Baxpax. No quedaba otra que tomarnos un bondi y viajar unos 40 minutos hasta allí. Baxpax fue uno de los mejores hostels donde estuvimos, incluso cuando tuvimos que compartir el cuarto con otras 18 personas.
La noche en que llegamos cenamos algo, un poco tarde, como habitualmente lo hacemos, y después intentamos colarnos en alguna fiesta pero no tuvimos éxito. De todas maneras, nos vino bien descansar un poco así al otro día nos levantábamos con pilas para ir a hacer el tour por Berlín.
El tour de Sandemans (el que ya habíamos hecho en Madrid y en Londres) salió de la Puerta de Brandeburgo. Uno de los símbolos de Berlín, la puerta para la vieja entrada a la ciudad. De inmediato nos empezamos a topar con la historia negra de Alemania y, en especial, de la ciudad. Fue uno de los pocos monumentos o edificios importantes, que se salvaron de la destrucción durante la Segunda Guerra. Igualmente, se pueden ver los impactos de bala, mal enmedados, en toda su superficie. Con el avance de la caminata fuimos notando que los arreglos de las balas se notaban en varios edificios de la ciudad y todos estaban arreglados así nomás, como para que se noten. Algunos sospechamos que esto no es casual, más teniendo en cuenta que en la ciudad todo el tiempo están recordando las atrocidades cometidas por los nazis, no solo para regocijo del turismo, sino para que los tipos tengan bien en claro que eso no puede pasar de nuevo.
Pasamos por el monumento a los caídos judíos, por el lugar donde estaba el bunker de Hitler, una de las zonas donde quedan ruinas del muro, y una vuelta por algunas catedrales y museos. Terminamos el tour en una especie de plaza y el pibe del tour dijo que tomáramos asiento para que nos cuente una última historia. Nosotros nos pasamos un poco de la raya y terminamos acostándonos en el pasto, apoyando nuestras cabezas sobre las mochilas. Casi ninguno de nosotros terminó de escuchar la historia. Todos nos despertamos con los aplausos del final, cada uno pensando que era el único que se había dormido, y aplaudiendo por compromiso. El resto de las personas se fueron retirando, pero nosotros no podíamos despertarnos, así que ahí nació el primer Desmayo General Oficial del grupo, en el pasto de la Isla de los Museos de Berlín.
Nos despertamos y nos fuimos a comprar algo para almorzar -otra vez tarde. Hicimos unos sanguchitos y tomamos unas cervezas en el Tiergarten Park y, otra vez, Desmayo General después de reírnos un rato con anécdotas e historias.
Cuando volvimos al hostel estaba lo que tanto habíamos estado esperando: 4 paquetes de medio kilo de yerba que habíamos pedido por internet (gracias Kily por pasarnos la página). Así que volvimos a tomarnos unos matecitos, felices. Esa noche, algunos nos fuimos a un boliche. Como detalle de color para la flia. Rosell, me crucé con Santiago, el hijo de Jorge. En el boliche, que era en el último piso de un edificio en frente a la Alexanderplatz, no nos querían dejar pasar por ser muchos hombres. Hablamos un rato, nos preguntamos de dónde éramos, y después de decir "de Argentina" nos dejaron pasar. Simpático... segunda vez que recibo beneficios en un viaje por ser argentino.
Al día siguiente nos fuimos al campo de concentración Sachsenhausen. Queda a unos 40 minutos de viaje en tren. También contratamos el tour de Sandemans, pero no fue demasiado bueno. Digamos que no sumó mucho a la visita, la cual estuvo interesante de por sí. Cabe destacar que no es un tour donde te muestren en la cara, en detalle, los tipos de tortura o los pesares sufridos por los que sufrieron el holocausto. Es como que alcanza con saber qué pasó, el hecho en sí ya es una atrocidad, todo lo demás es sadismo y no hace falta mostrarlo. También hacen una referencia a la ocupación de rusa de los campos y a cómo utilizaron éstos dichos lugares para encerrar a los presos de guerra alemanes.
Volvimos a Berlín y pasamos por el East Side Gallery, que es otra de las zonas que quedan en pie del muro, el cual fue utilizado para que artistas, calculo que del movimiento under, pinten grafittis u obras sobre los paneles. Casualmente, otra vez me volví a cruzar con Santiago.
De vuelta en el hostel, nos bañamos y nos fuimos a disfrutar del sábado en Berlín, puesto que, aunque al otro día nos íbamos temprano para Praga, ya no teníamos que manejar, y teníamos 6 horas de viaje en bus para reponer energías.
Terminamos en un boliche que está instalado en lo que era el lado soviético de la ciudad, específicamente en una planta de energía eléctrica. Una cosa muy muy rara, con música electrónica al palo. El lugar era interesante ya de por sí, la música electrónica a muchos no nos llamaba tanto, pero la terminamos pasando muy bien, como generalmente pasa.
Muy buen relato,como siempre Lean. Qué casualidad los encuentros con Santiago!!! No se puede creer. Cómo lo reconociste?? Supongo que debe hacer muchísimo tiempo que no se veían. Un saludo a todos y los felicito por lo de la yerba, ¡¡unos genios!!
ResponderEliminarPapá
Lean, excelente el relato, ahora decime como te dejaron pasar a todos estos sitios históricos con tu look tan original!! Para mí más que por ser Argentino te tomaron como algo "Exótico" !!! Me sumo a las felicitaciones para conseguir yer ba!!Un abrazo!
ResponderEliminarHernán
sos un genio!!!!! me encanta seguirte y me maté de risa con la parte que se quedaron dormidos. lo veo a Ari en la foto, fusilado, eh! se nota que están cansados, grande el kili!!! Beso enorme. Te quieroooooo y extraño!!!!!!! Chi
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