lunes, 5 de marzo de 2012

Buzios, Arraial do Cabo, Río y vuelta a casa

El miércoles a la noche fuimos a cenar con gente del hostel a Garota de Ipanema. Es un mítico restaurante carioca, ubicado en una esquina de Ipanema, donde Vinicius De Moraes y Antonio Carlos Jobim terminaron de armar la letra de la canción homónima, inspirándose en una mina que pasaba por ahí siempre que iba a la playa... Viejos verdes... La cosa es que esta mujer terminó llenándose de guita cuando los otros dos confesaron la historia.
Justamente, una de las calles donde está el restaurante fue nombrada Vinicius De Moraes (y el bar se ubica en las esquinas De Moraes y De Morais... complicado... algo así como Irigoyen e Yrigoyen, pero con muuucha más onda...)

Bueno, después de 60 años de la famosa y, por cierto, hermosa canción, lo que se puede decir es que en el restaurante se come muy bien. Los platos son abundantes y para compartir, lo cual termina haciendo al restaurante bueno y barato.
Comimos una carne que te la traen a medio cocer y uno la tiene que terminar de hacer en la mesa, con una especie de plancha y un mechero. Me hizo acordar al sukiyaki que nos hizo conocer la China.

De Río de Janeiro 2012

De Río de Janeiro 2012

De Río de Janeiro 2012

De Río de Janeiro 2012

Nos levantamos a la mañana temprano con la idea de ir para Buzios. La noche anterior, averiguamos por internet y notamos que alquilar un auto entre los cinco por tres días nos iba a salir más barato que ir y volver en micro. Así que con Víctor nos fuimos para Copacabana, a la avenida Princesa Isabel, donde están ubicadas las agencias de autos en la ciudad.
Alquilamos un Chevrolet Celta, negro, sin aire, sin dirección, 3 puertas... complicado para el día de más calor de nuestra estadía. De todas maneras, el auto es chico pero el corazón es gigante!
Nos pegamos unas perdidas terribles con Víctor para volver a Ipanema a buscar a los chicos, pero al fin llegamos. Y nos volvimos a perder para ir para Buzios, así que terminamos llegando bastante tarde. Fue un viaje de poco más de dos horas.

Cuando llegamos, nos empezamos a meter por las callecitas del pueblito, que se tornan sinuosas, subiendo y bajando por los morros.
Conseguimos un hostel bastante bueno, ubicado en el centro y con salida a la playa.
Ya de noche, el viento se hizo presente en Brasil y, al menos yo, sentí bastante frío y tuve que sacar la camperita que pensé que llevaba en vano.
Comimos unas pizzas gigantes por ahí y, a la noche, después de una mini siesta, me fui con un rosarino del hostel a un bar, a ver unas bandas que tocaban.
El punto negativo de Buzios es la inconmensurable cantidad de gringos y de argentinos que hay de vacaciones. A tal punto que una persona de la ciudad nos contaba que ellos le dicen, en broma, Buzios Aires.

De Río de Janeiro 2012

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Nos levantamos a la mañana y nos fuimos a Praia Brava, una playita de Buzios. No nos gustó mucho y, por recomendación de unas señoras argentinas que estaban ahí, nos fuimos para Praia das Tatarugas. Esta nos gustó muchísimo más y nos quedamos ahí hasta bien tarde, después del atardecer.
A la noche nos fuimos a dar una vuelta con Dami, el Chino, Ari y Kerstin, una chilena que conocimos ahí.
Todo lo que había para hacer era entrar a bares o boliches donde pasaban música electrónica... Bastante aburrido para nuestro gusto, así que nos sentamos en un muellecito a hablar pavadas, como la mayor parte del viaje.

De Río de Janeiro 2012

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Ya el sábado emprendimos la vuelta hacia Río, pero se nos ocurrió aprovechar que Arraial do Cabo queda para el sur y pasar por ahí ya que nos lo había recomendado todo el mundo.
Hicimos un paseo en barco que te lleva a conocer varias playas del lugar. Muy bueno, aunque el agua estaba extremadamente fría en algunas de las playas.

Volvimos a Río con Víctor al volante y, después de volvernos a perder, llegamos al hostel Che Lagarto! de Ipanema.
Decidimos ir a comer bien la última noche así que elegimos Garota de Ipanema. Nos acompañaron Anto y Cori, las dos chicas argentinas del hostel.

El último día lo aprovechamos para comprar algunas cosas y regalos. Hay una feria muy grande en la plaza donde está la estación del subte. Lo más curioso es que muchos de los puestos aceptan tarjetas de crédito y débito... Hippies del siglo XXI...
Terminamos bastante cansados y bastante tristes por el regreso.

De Río de Janeiro 2012

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Río es, como dice la canción, una ciudad maravillosa. Con varias similitudes a Buenos Aires, pero favorecida por el clima y por las playas divinas que tiene.
Seguramente la estaré volviendo a pisar, si todo sale bien, en 2 años y algunos meses.
Maravilloso fue, también, compartir este viaje con Ari, Víctor, Damián y el Chino. Amigos incondicionales, hilarantes, tolerantes y quién sabe cuántos adjetivos más...
Les estoy agradecido por todos estos momentos compartidos que difícilmente se me vayan alguna vez de mi memoria.

De Río de Janeiro 2012

¡Hasta el próximo destino!

miércoles, 29 de febrero de 2012

Cristo Redentor, Escaleras y más...

El domingo nos fuimos a Copacabana. Es una playa que está al lado de Ipanema, la siguiente yendo hacia el norte.
A pesar de estar al lado una de otra, es notoria la diferencia entre ambas playas. Para decirlo de alguna manera poco feliz pero clara, Copacabana da la sensación de ser la "Bristol" de Río. Mucha más gente, bastante más sucia.
Pedimos prestada una bombilla a unos chicos santafecinos y nos tomamos unos mates al atardecer. Estuvo bueno.

De Río de Janeiro 2012

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A la noche nos fuimos a un barrio que se llama Gavea, donde se juntaban los hinchas del Fluminense a festejar ya que a la tarde le ganaron al Vasco da Gama 3-1 y ganaron el torneo Carioca. La fiesta terminó temprano y después nos fuimos a un bar que está acá cerca que se llama Imporio y estuvo muy bueno. Pasaron muy buena música y había mucha gente. Nos divertimos. Pero, claro, para variar me quedé sin voz de tanto gritar... Además me agarró un poco de tos, pero bueno, nada importante.

De Río de Janeiro 2012

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Al día siguiente, lunes, nos tomamos el bondi 583 y nos fuimos para el Cristo Redentor. Es apasionante cómo se puede ver la ciudad completa desde allí arriba. Está a unos 700 metros de altura y se puede ver toda la ciudad. El Maracaná, el Pan de Azúcar, la bahía de Guanabara, Ipanema, Copacabana, Leblon...


De Río de Janeiro 2012

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Cuando volvimos, en el bondi, nos pusimos a charlar con unas chicas de Mar del Plata, quienes nos recomendaron ir a ver el atardecer desde la punta que divide Ipanema de Copacabana, y la verdad que estuvo muy lindo.
Como no teníamos mate, nos compramos unas cervezas y nos tiramos ahí a descansar y a relajarnos.

Volvimos caminando a Ipanema, por la costanera. Unas 30 cuadras.

A la noche el hostel organizó una fiesta en un barco. Nos sumamos con Dami y con Antonella y Corina, dos chicas argentinas que conocimos en el hostel.
La verdad que no estuvo bueno. Mucha gringada y mucha música electrónica, pero bueno... Le pusimos onda.

De Río de Janeiro 2012

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El martes tuve que cumplir un pacto que había hecho con las chicas (cosas que hace uno cuando toma un poco...) y me fui con ellas dos a Lapa, en el centro de Río. La idea era ir a sacarnos unas fotos a una escalera que hay ahí, muy famosa, toda decorada con azulejos, por un artista que se llama Selarón. Los chicos, mientras, se fueron a Barra de Tijuca, un barrio muy paquete que hay al sur, pasando el morro Dos Hermanos.

En las escaleras nos sacamos varias fotos y después nos cruzamos con este Selarón, un personaje que se hace simpático a partir de su antipatía, que nos invitó a pasar a su ateliere y ver sus cuadros.
El tipo recolectó varios tipos de objetos y los fue pegando entre los azulejos y, con eso, decoró estas escaleras.

Nosotros íbamos a llegar a la tarde a Barra de Tijuca pero una combinación de metidas de pata nos hizo llegar después del atardecer (muy bueno el subte de Río, con aire acondicionado y todo). De todas formas, no quería dejar de darme un chapuzón.
Barra de Tijuca es muy lindo, aún de noche, y el camino desde Río hasta allí es muy pintorezco. Se atraviesan dos favelas: Vidigao (famosa por tener vista al mar y por ser una favela "cheta") y Rocinha (la más famosa. La más grande, donde están los narcos más importantes).

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A la noche nos quedamos en el hostel un rato y pusimos un poco de cumbia y bailamos un rato todos los argentinos... Esto surgió porque se había llenado de yanquis y estaban pasando una música de porquería, así que tuvimos que echar manos en el asunto...
Después nos fuimos los argentinos y un danés a la playa a tomar algo ahí.

Nos fuimos a dormir temprano y, aprovechando eso, me desperté cerca de las 9, desayuné y me fui a pasar el día a la playa. Allí estuve, desde las 10, más o menos, hasta la noche. Después del mediodía llegaron los chicos. Algunos no están en perfectas condiciones físicas porque anda un virus dando vueltas por el hostel que, por suerte, aún no me alcanzó a mi.

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Mañana nos vamos a Buzios, hasta el sábado!