domingo, 2 de junio de 2013

Madrid

Al momento de arreglar, con dos de las personas más puntuales que conozco, que el 31 de mayo nos encontrábamos en casa a las 8 de la mañana para salir para Ezeiza, no tenía dudas de que no me podía quedar dormido. Efectivamente, a las 7:52 Ariel estaba tocando el timbre y 8:01 Aldito imitaba la acción.
Salimos para el Ministro Pistarini con -relativamente- poco equipaje y mucha ansiedad y alegría.
Allí se fue juntando el grupo, compuesto de 11 personas, que iba a partir hacia Europa. Churry, Claudio, Tony, Fran, Chorch, Javito, Rober, Ariel, Beto, Andrés y yo, prestos a embarcar el vuelo UX042 de Air Europa.










Después de un viaje de 12 horas que se hizo eterno, de madrugada llegamos a nuestro primer destino: Madrid, puerta de entrada y salida del viejo continente, para nosotros y para muchos viajeros más. Es difícil imaginarse la extensión del aeropuerto de Barajas. Después de hacer el trámite en migraciones (muy sencillo) nos pusimos a caminar con la meta de tomar el subte (metro) que tiene dentro del mismo aeropuerto una estación. Habremos estado unos 20 o 30 minutos dándole duro a la caminata hasta que llegamos a la estación Aeropuerto de la línea 8 del metro de Madrid. Ya a esta altura nos empezamos a dar cuenta que la organización del grupo no va a ser fácil... como buenos argentinos no dejábamos de detenernos por tandas y estar a los gritos: "eu! Tony! metele!" "Churry, dejate de joder y vamos!" "daaale, boludo! dale que no llegamos máááááás!!!"... ejemplos de frases que no dejaron de repetirse en todo el trayecto.

Nuestras caras reflejaban el cansancio. Las veinti y pico de horas que hacía que no dormíamos como corresponde. Sin embargo, y ayudados porque no podíamos hacer el check in en el hostel antes de las 13, decidimos desayunar bien e irnos a pasear por Madrid. Es sorprendente cómo todo parece estar cerca en Madrid. En 10 minutos de caminata llegamos del hostel a la Plaza Mayor. La ciudad es pequeña. Las calles son desordenadas, se enredan cada dos o tres esquinas, salvándose algunas pocas, que se mantienen en línea recta .

A pesar de no haber edificios muy altos, la mayoría de las calles están bordeadas por edificaciones de unos 3 o 4 pisos, todos muy similares unos con el otro. Ventanas con balcones chiquitos, con la parte superior en arco, una al lado de la otra. Sin embargo, el sol se las rebusca bastante bien para agobiarnos. Nos contaban que Madrid fue fundada por los musulmanes para poner un puto de defensa más al norte, ante el avance de los cristianos que querían reconquistar la península, y es por esto que las calles son así, al estilo musulmán, angostas y altas, para que circule el viento que alivia el calor.

Llegamos a la Plaza Mayor, en pleno centro de Madrid. Justo había una reunión de yoga (yoga para todos, si fuese en Plaza de Mayo) y contratamos uno de los tours a la gorra de Sandeman's New Europe. Manu, el guía, nos llevó por la parte de Madrid relacionada con los austrias. Nos hizo actuar un poco y representar a cada uno de los reyes (me tocó Carlos II, el menos agraciado de todos...) para explicarlos amenamente su historia. En el descanso del tour aprovechamos para tomarnos unas cañas, cosa que se hizo demasiado frecuente en toda la estadía en Madrid.

Entre otros lugares, pasamos por el Palacio Real, donde vimos con nuestros propios ojos la ostentación y el despilfarro de las monarquías. 
Nos enteramos que jugaba el Real Madrid así que con Rober, Javito, Ari, Tony y Claudio nos fuimos para el Santiago Bernabeu, a ver si conseguíamos entradas. Y así fue. Vimos jugar al Real con el Osasuna. Muchos goles, aunque algo aburrido. Nos entretuvimos con la hinchada, que está dividida entre los que quieren a Mourinho y los que no. Igual fue el último partido que dirigió el tipo... Debo confesar que me quedé dormido. El cansancio por no dormir y por caminar tanto me estaba matando.







































A la noche cenamos todos juntos -además, se sumó el hermano de Andrés, Palmer, que también está de paseo por Europa -en el Museo del Jamón. Impresionante, tanto por lo rico como por lo barato y después dimos vueltas por todo Madrid en busca de un buen lugar para quedarnos. Encontramos uno, pero para ese momento el grupo ya se había dividido entre los que fueron vencidos por el sueño y los que no.

Hoy, domingo, nos levantamos a las 9.30 y nos fuimos a pasear por el centro. Nos encontramos con una feria gigante. Se extendía por unas 10 cuadras, bifurcándose en el medio y abarcaba también las calles de los costados. Lamentablemente, no supimos el nombre, pero es una feria que se hace todos los domingos. Parecía que estábamos en una General Paz de peatones, un lunes a las 8 de la mañana. Tomamos unas cañas, con una ración de butifarra yo y los chicos unos bocadillos de tortilla de papa... Si señores, esta gente tiene la apasionante costumbre de comer sánguches de tortilla de papa o de rabas. Maravilloso.

Volvimos a la Plaza Mayor. Esta vez el yoga no estaba, por lo que pudimos apreciarla en su verdadero estado. Íbamos a tomar otra vez un tour de Sandemas que nos iba llevar por la parte este de la ciudad, es decir, la parte de los borbones, pero como este no era a voluntad sino que pago no lo hicimos. De todas maneras, Manuel, el guía, se sentó a tomar unas cañas con nosotros ahí mismo, en la Plaza Mayor, y nos contó algunas cosas y nos indicó algunos lugares.

Salimos caminando, directo para Atocha, la estación de trenes que tuvo el atentado en el 2004. Bastante distinta a Retiro o a Constitución, ni hablemos de Once. Muy moderna por dentro y por fuera. No estábamos con mucho tiempo, así que salimos rápido para el Parque del Retiro. Similar a los bosques de Palermo pero con lomas en el medio. Muy lindo lugar. Ideal para sentarse, tomarse unos matecitos tranquilo y disfrutar de un día espectacular.
El descanso duró poco, ya que queríamos ir a los museos del Prado y Reina Sofía. Ambos museos son gratis dos horas antes de cerrar. La idea era ir de 17 a 19 al del Prado y de 19 a 21 al Reina Sofía, pero nos informaron mal y el Reina Sofía cerró a las 19. De todas formas, la felicidad de que el descanso sea la primera opción fue grande. Nos sentamos al solcito y nos tomamos otro termo de mate con unas papas.

Es notable cómo cambia el clima cuando se hace de noche. La luz del sol dura mucho, desde las 6 de la mañana a las 10 de la noche, lo que hace que el tiempo se vaya rápido, sin que uno se de cuenta que ya se le hizo tarde. Igualmente, los madrileños tienen la costumbre de cerrar tarde los restaurantes y de salir tarde de joda, es decir, se parecen a nosotros.



































4 comentarios:

  1. Que genios!!... que lindo que es Ari con una cerveza en la mano!!!... jajaja

    No paren de explotar!!...

    Ari anda pensando en algo copado para traerme eehh!... =P

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  2. Felicitaciones Lean!!! Clarísimos como siempre tus comentarios. Me hicieron recordar un poco lo vivido por mí en España también. Aprovechen bien el tiempo. Por aquí estamos todos bien, esperando tus noticias. Te mando un beso, y a todo el grupo también.

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  3. Que vendepatrias !!! Ari el peor de todos... que hace yendo a mirar al Real? Ahora es hincha de 3 equipos? Va a ir a ver un equipo de cada pais?
    JORGE RAUL

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  4. Lean se disfruta mucho leer tu viaje es increíble como uno puede sentir que también es parte de él! Sigan disfrutando! (Vero)

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